sábado, 19 de diciembre de 2009

CENSURA A MI PEQUEÑA PALABRA





Esta revista es de hoy, en mi provincia, una nota con algunas adulaciones / o reconocimiento, que se yo, el tema es el siguiente, me cortaron toda la parte política por orden de los funcionarios del gobierno y en beneficio de los bolsillos de la maldita prensa fraudulenta y corrupta, perdón por compartir ésto en este espacio, pero estoy indignado.
Esto es lo que quitaron, las cosas asi funcionan por estos lados, quizá por el mundo entero.-

Omitido y censurado por la revista la columna del 17 de dic. De 2009

LC: Hay poetas a quienes el mar les resulta de enorme inspiración. ¿Es tu caso?

No sabría decirte, jamás estuve en el mar, pero es verdad, muchísimos colegas le escriben al mar o desde el mar.-

LC: ¿Qué te duele dejar en Santiago?


Los afectos, solamente eso, porque todo lo que amo de Santiago del Estero ya es solo recuerdo, dolor de destrucción, como el Piletón del Parque Aguirre, donde niño me supieron llevar a esa inmensa pileta de natación con dos bellas confiterías, una en la punta del espigón arriba del pulgarcito y la otra la Saravah de la gente importante y respetable de aquella época.
La avenida Belgrano con su acequia al medio y llena de álamos de punta a punta, el Balneario del canal Contreras con su césped al costado y los pinares paralelos al canal.
Recuerdos, que no dejaré en ningún lugar jamás.
Dolor de saber que aun son cosas recuperables, como el piletón, impotencia de no tener nada que hacer ante los poderes que solo miran en su conveniencia, gobierno tras gobierno.
Es verdad que mi provincia a crecido en infraestructura en los últimos años, pero también es verdad que tienen a la gente cautiva de los contratos de locación, de los planes sociales, de las dádivas. Se generó en Argentina ya desde muchos años la cultura de la vagancia, se impuso el yugo de la ignorancia y de la coacción, mi ciudad es una gota de lágrima que circula por dentro de los ojos de las almas, porque no hay que dejar que se la vea por temor a que le quiten el pan de tus hijos.-
Esta maldita corrupción, emblema inclaudicable de los poderes de turno, ha logrado su cometido, y la mayoría de la gente ignora al libro y al arte escrito.-


LC: ¿Qué mensaje les dejas a tus lectores santiagueños?

Que les agradezco infinitamente el interés por mi palabra, que no sé si se conocerá más de mi de aquí en adelante, pero que seguro con escribir mi nombre en algún buscador de la web encontrarán mis humildes obras.-
Quiero agregar a los poetas jóvenes, que no decaigan, sabemos que el arte poético está devaluado, no es porque ustedes no sepan expresarse, es solo porque no saben comprenderlos. Insistan hasta el hartazgo, los hábitos de la sociedad deben cambiar un día o terminaremos siendo los aborígenes del siglo XXI.-

Los abrazo a todos, no olviden jamás la palabra dignidad, gente de Santiago del Estero, ¡DE PIE! a trabajar con honestidad y seriedad, no bajen la cabeza, no dejen sus brazos sin lucha, sus mentes sin ideas, sus cuerpos sin almas, solo con alma, inteligencia y sufrimiento volveremos a tener una sociedad como la que deseamos.-

Hasta siempre.-

QUIERO ACLARAR QUE EL LICENCIADO ESTEBAN BRIZUELA, AUTOR DE LA ENTREVISTA, NO TIENE QUE VER CON ESTA DECISIÓN DE SUS DIRECTORES.-

sábado, 28 de noviembre de 2009

Este es mi último poema




Caballeros, éste es mi último poema
Se ha trasmutado la palabra, y el silencio es un cascabel
que cruza cada tarde la cordillera rota de su letal suicidio.
De nada sirve agitar la osamenta
que contiene prisionera del ansia a mi alma de bardo
De poco alcanza flexibilizar la frontera del caos y la mueca del instinto.
¡Yo se que fui el verdugo! … es hora de bajar el hacha
y clavar las rodillas en la sombra de la musa vagabunda y errante.
Es el preciso momento de soportar el peso de cada contingencia,
y buscar en la brasa la ceniza del fénix
que se olvidó de nacer a la hora programada.
Damas y caballeros,
es ésta la dilación de su último suspiro,
el cofrade de su agonía póstuma.
Pero no quiero acabar sin el grito y la bandera,
no quiero dejar de odiar a los fabricantes de la muerte
ni olvidar a los chiquillos que surcan como puntas de agujas
las calles de papel donde se aja el mundo.
No deseo olvidarme del beso y de las manos
que contienen el epílogo
de mi sueño de hombre y mi vocación de amante.
No pretendo cerrar el inventario de la duda y de la queja,
sin contar entre éstos gritos
las parcelas recicladas de la paz y la conciencia.
Que lavada sea la memoria,
no para olvidar el dolor y la desdicha,
ni para vengar con rencor enajenado
sino para crecer con madurez y sabiduría.
Que el poder no sea fanatismo y desenfreno,
para que nuestros hijos y nietos no reciban de herencia
el deseo del destierro y el resentimiento eterno.
Damas y Caballeros, éste es mi ultimo poema
He destripado el verbo hasta quedar ahogado en su sangre
Se oxidaron de hastío mis ganas y mis letras
en una jaula de rocío y confidencia
Aturdido por mi propia voz en los estrados de la vida
Colapsado como una vieja acequia
por los derrames cloacales del destino,
el silencio me ha pedido la palabra
y como la libertad lo exige,
aun malhumorado y rebelde, se la he concedido.-
Hasta aquí he llegado
con mi pobre poesía, con éste loco deseo:
que se quite la estaca de la boca y de la mente
de los aborígenes y de los hambrientos,
de los viejos y de los inválidos,
de los niños y de los pobres,
que para ellos pretendo la noche y el canto,
la luz y la gloria, el pan y la tierra.

jueves, 26 de noviembre de 2009

Reclusión hacia el silencio

FAUSTO GRACIAS POR TU MARAVILLOSO TRABAJO Y ALMA POR TU HERMOSA INTERPRETACIÓN, ABRAZOS Y BESOS RESPECTIVOS.-

miércoles, 25 de noviembre de 2009

miércoles, 28 de octubre de 2009

CRONICAS DE UN EXILIO PROGRAMADO

Una palmera acaricia con el vaivén de sus ramas el paso del viento, aquí, en ésta ciudad agreste donde di origen y estadía a mis rústicos ensueños.
En estos asfaltos rotos y estas calles de tierra donde miré muchos ojos, donde me amaron y odiaron en igual o peor medida.
En éste pueblo aprendí a dar mi primer paso, a estampar mi primitiva letra, a derramar mi incipiente llanto.
Aquí me alimenté de mazamorra y miel de palo, de mate cocido y pan casero, aquí supe que el tiempo es verdugo y las huellas son más que pasos dejados a la espalda de los años.
Aquí conocí a los mendigos hurgando ilusiones en las bolsas de basura que se arrojan en cualquier lado, aquí sufro por los niños que roban una insignia o lavan un vidrio para alimentar el vicio de su padre y el estómago de sus hermanos.
Aquí aprendí que no hace falta saber pescar, que de nada sirve una caña cuando al pez te lo entregan a boca de urna.
En ésta ciudad que amo, en estos tercos paisajes de sequía y tierra seca, supe que para ser considerado artista del pueblo hay que tocar la guitarra, el bombo, cantar chacarera o escribirle al sachayoj, por lo tanto quedé al margen del gusto y el sufragio, salvo alguna excepción amigable.
Hoy, con frío y con miedo aguardo la jungla de lo incierto, resignado a que de nada sirve la alternativa doméstica del límite, cansado de los corruptos y los intolerantes, de los vanidosos y los necios, de los socialistas de ocasión y los oligarcas renacidos en las actas gubernamentales. Hastiado de la fosforescencia de los devenidos a señores detrás del terciopelo imaginario del humo y el eclipse.
Sé que habrá en otros suelos mejores parques, mejores ríos, mayores árboles, mas, no sé como arrancaré mi corazón malherido de ésta tierra de misterio y ambrosía.
Pero ha llegado la hora de partir, el hombre lo exige en su deseo de paz, en sus hilachas de poeta, hacer de la palabra su patria y su protesta, su rumbo y su camino, su ambición y su torpeza.
Es hora de cruzar los torrentes de las obsesiones y caer de los agujeros secretos del estado de derecho y los vicios sociales, es el momento de violar las angustias y hacer crecer el césped sobre la escoria y los escombros. Escapar del mesianismo y la proliferación de cuervos enredados en corbatas con olor a azufre y con el alma escondida en billetera de cuero.
Es hora de partir, de inyectar el sol a mis venas sucias de dolor y de tristeza, de arrancar a jirones la esfera inmutable de mi cripta y de mi sueño. Dolerá la familia, dolerán los amigos, pero son mis serpientes mas letales que la flecha que acabó con Aquiles, mas débiles que su talón, mas persistente que un tejido de libertades ultrajadas.
Habré de sostenerme del vértigo y el enigma de las escalinatas de piedra y el himen del crepúsculo, sé que la vida me guarda un estuario de cumbres verdes y sierras montañosas, alguna playa cercana y un mar puro de aguas frescas, hacia allí me dirijo fastidioso, en busca de la cuerda que saque del pozo mi alma perdida entre estas callejas, donde fue feliz como la luz de un luciérnaga, por segundos, por instantes, por momentos.
Pido perdón si no fui el satiagueño, el argentino que deseaban, nada le ha dado mi patria a mis manos laboriosas e incansables, solo fui un hermano de la intemperie, devorando sigiloso los rincones de mi parque y de mi río, no hay visos de cambio en la complejidad generacional de nuestros tiempos, mi país es una ramera de ojos vendados entregada al poder y la avaricia, pisoteando la miseria y creando fabricas de violentos, de vagos, de ignorantes y de pobres.
Es hora de partir, de llevar bajo mis costillas mi rancho de horror y de utopía, cargando mis fríos y mis miedos, inventando lámparas de sueños en el germen de la hueva y la clorofila, es el momento de sentenciar la rutina y la hipocresía, de compartir el banquete del silencio en los nidos enramados de los duendes y los pájaros.-

Walter Faila

lunes, 26 de octubre de 2009

SEIS MESES DE "AIRES DE LIBERTAD"

REGALO PARA LOS MAS DE 350 MIEMBROS ACTIVOS DEL FORO POETICO AIRES DE LIBERTAD
una pequeña sintesis sobre la creación y la música compuesta por Elen Lackner para el foro.-



lunes, 31 de agosto de 2009

VOY

Solo sé, amor, que voy,
en un trópico nocturno debajo de la lluvia.
Empañando cristales con el humo de mi boca.
Que extiendo la mirada en el norte de la luna
que instruyo mis suspiros al roce con el viento.

Porque consiento que el camino conduce a alguna parte
y no es Roma el final de cada huella.

Intuyo que el estambre que cubre tus auroras
es un hilo de sueños escondido
esperando ávida que mi alma lo revele.

Y voy
como un temporal de pájaros de greda
sobrevolando las aldeas de adobe
que colapsan los pablados de tu vida.

Privado de la sabia geometría
que traza la línea paralela de mi gloria..
Aullando como un lobo entre bambúes
en la selva impenetrable de la vida.

Porque sé que aún me esperas. voy,

Desconozco si aun soy barro
en las retinas desprendida de los dioses,
o una brizna de olvido
en las manos encogidas de la noche.

No sé en que espuma está grabado mi destino
Ni en que página del labio el beso se desglosa
Pero voy, amor,
Con mi última huella hacia los nardos de tu cuerpo
Con mi última luz hacia el poniente de tu boca.-

Walter Faila

domingo, 23 de agosto de 2009

SER POETAS





Se juntan en una esquina, se amontonan, se besan, se muerden, se sirven un café, se acusan, se coaccionan.
Sufren hasta que la lluvia toca sus gargantas, sienten la vergüenza del amor vegetal y el dolor del nudismo de todas las alegrías.
Se rompen los dedos una y otra vez con igual piedra, aman y odian, bostezan y tiritan, emigran y retornan.
Riegan sobre endecasílabos la greda temporal de la palabra, miden, suman, restan, mueren, matan.
Son los herederos de la cripta, los guerrilleros de la luz y del subsuelo.
Alucinan como mariposas al amparo de la luna, lamen la inercia del cosmos disfrazados de gerentes y de obreros, tocan la epidermis de los hongos con la mueca sublevada entre los cejos.
Son hombres como yo, mujeres como tu, hombres y quizá mujeres, mujeres y quizá hombres, arrugando las tensiones, cantando y puteando contra el mundo.
Nostálgicos gemidos de cielo y de pantanos, en un universo de transistores y pantallas planas.
Burbujean como lavas de volcanes, violan la solemnidad de los sonetos y las cuartetas, avanzan, investigan, rezan y blasfeman, enfatizan la caldera donde se cocina el verso, para bombardear el templo de la bestia y agotar la risa en misterios de metáforas y espontáneas cavilaciones.-
Son ellos, sembradíos de consciencias entre ángeles ausentes y dioses presentidos, estallan en la plenitud de la creación y germinan civilizaciones entre las hojarascas del camino.
Son vestigios del pasado, son la pista del presente, son las guías del futuro, olvidados o inmortales, son la tierra, el canto, el dolor, la alegría, la tristeza.
Son hombres y mujeres, o ambas cosas
Llevan el signo encarnado en el germen, se confunden con su sombra y se asustan ante los espejos, se reproducen y disipan, recorriendo las huellas del árbol y el gemido. Se destruyen y modelan, abren y cierran la tumbas y las puertas, se elevan como globos simbióticos cegando las fronteras de las jaulas y los gritos, con los ojos brillantes en la noche, con el pecho abierto a la batalla, con las manos desgarradas en la nada, con el hueco poseído en las venas rimbombantes de su don y su flaqueza.

Walter Faila

martes, 4 de agosto de 2009

Callejones

Hay un misterio de ojos rompiendo el paisaje
de éstas callejas anchas donde abundan los recuerdos.
Una insensata discordia en las fachadas modernas
y una conspiración de labios
pronunciando mi nombre en la empotrada vereda.
Un niño rubio y un viejo calvo,
dos madres conservadoras,
y ataúd de nogal en medio de la represa.
Hay un molino de ausencia, en éstas grandes callejas,
festín de aguas servidas en cordones y cunetas
un tren a leña, que suena como a derrumbe
por las vías infinitas
en que se alarga mi mirada hasta el sinfín de la senda.
Hay telegramas de olvidos debajo del calendario
mis tres o cuatro mendigos rodeando una vaga mesa
la voz del rito dormido y una estación de quimeras.
Misterios, misterios de ojos perdidos
buscando a tientas la huella
el sobre roto del tiempo, posdatada la memoria.
Hay un bálsamo de gloria debajo de éstas callejas
sepultadas junto a mi infancia
mis dulces niñas de seda, las manos de mi Sofía,
los pechos de mi Azucena.
¿Te acuerdas? Corazón, ¡que grande fue tu vergüenza!
cuando a Rocío besaban tus labios por vez primera.
Ay, callejas, callejas de pueblo herido
baldosas flojas del tiempo
raíces de mis eventos, vejamen de mi anatema.
Hoy, un misterio de ojos rompe el paisaje
en éstas anchas callejas,
yo fui feliz un día, corazón,
¿acaso tu lo recuerdas?

Walter Faila

miércoles, 17 de junio de 2009

Otros Tiempos

Es casi lógico, en tus ojos se transparenta la tierra
y caen rendidos todos los soldados.
Desconoces aun que existe mi infierno.
Yo debiera desnudarme y caminar descalzo entre las brasas,
ir por los montes cazando gredas aborígenes
y vomitar sobre el retorno imposible de la vida.
En cambio en tus manos se derriten todos los aceros
y se congelan los candentes hierros.
No cabe en tu pecho la soledad de un nombre,
ni la carne abierta ni la boca herida.
Las flores reverencian tu mirada
y los colibrí se miran en el fondo de tus iris.
No hay espacio en tus dedos donde duela aun la ausencia
y tus pequeños oídos ignoran otro sonido distinto a los suspiros.
Yo debiera penetrar en los vagones
y ponerme a beber con el mendigo
el paso de las horas ardientes en mis muros de herejías.
Yo debiera devolverme a los cuarteles del destino
y cavar un túnel para enterrar mi tiempo.-
Sería entonces dichoso el tributo de la hierba
y ningún otoño se levantaría en armas
para sublevarse a los antojos juveniles de tu encanto.
Es mas que lógico, pequeña,
todos los oídos miran tu voz,
todas las pestañas se vuelven paralíticas.
En cambio mi grito se ha quedado mudo
y solo retumba en el fondo de mi alma negra.
Venerada la luna que te alumbre los senos
cuando caiga rendido tu vientre al deseo.
Bendita la boca que te muerda los labios
y el hombre que cabalgue en tu cintura de seda

Walter Faila

viernes, 5 de junio de 2009

Reclusión... (Recitado imperdible de Princesa Azul)

podcast



Si no puede escuchar, quizá les falte instalar QT. 2.8, pueden hacerlo desde aqui: (es el primero de la lista)

Pinche, elija el QT. 2.8 y ejecute

jueves, 4 de junio de 2009

lunes, 1 de junio de 2009

Reclusión hacia el silencio

Y llega la hora en que tengo que besar, y noto en la boca el sabor de la sangre, los colmillos sucios, los labios hinchados por el tiempo y por la muerte.
Y se aproxima el momento de la breve caricia, y veo en mis dedos espinas secas, playas vacías y rocas vulneradas. Entonces comprendo el collar de cactus que envuelve mi cielo y el sexo del sol violando mis ansias.
Me quedo mirando el camino donde pasan los extraños y los ausentes, y me siento un mendigo alegando a los pájaros mis vuelos imposibles.-
Y aun así, me niego al mundo, me escondo en sótanos misteriosos y en túneles fétidos, socavando en tumbas dormidas mis sueños de bardo.
Entiendo que la poesía sirve para disfrazar el horizonte y decir que la luna viste camisones de seda. Que es útil para descargar el arroyo que se rebasa en mi ánimo, ante la ferviente crecida de mis lluvias internas.-
Ha comenzado el frío en el sur de mi alma y veo que nada florece entre las hojas secas; me empeño en llevar a contrapelo la piel del destino, a caminar por las sombras suplicando una palabra que alimente mi osamenta, entre tanta ruina descalza, entre tanto escombro maldito.-
Confirmo que la poesía es útil para falsearle a la piedra, que ha parido dos flores en plena madrugada, que sirve para tapar la mierda que corroe las dentaduras de hierro con que me muerde la vida.
Y aun así, me guardo los trapos húmedos en los bolsillos rotos y salgo por las tardes para esconderme, de los espejos y los diablos que moran bajo los maderos de mi cama, hasta que llega la hora en que tengo que besar, y me doy cuenta que el sabor a sal que llevo en la boca no es mas que una gota de lágrima que zozobra bajo el techo de cinc que contiene la tormenta oscura de mi sangre de poeta.-
Es la hora de mentirle al sol, que sus hilos de oro entran como rayos de vida a través de la ventana, es hora de sentarse bajo el sauce, a mirar como pasa imperturbable por el lecho del río, el barco de los sueños, llevando en su proa el cadáver mutilado de mis últimos versos.-
Es hora de llorar, amor, como lloran los pájaros… cantando hacia el silencio.-

Walter Faila

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sábado, 30 de mayo de 2009

FINITUD

Sin orden, sin juicio, sin esperas.
Sin una ilusión corta, sin un sueño largo.
Así fue, así será.
La vereda ancha, la calle angosta,
un remiendo a cada paso, un agujero en la avenida.

¡Ni un día distinto, ni una cama perecida, ni una queja igualitaria!
No quedan ya ni telones ni escenarios,
para los cuartos menguantes que amanecen con la luna.

¡Esta brevedad de amor quepa en unas cuerdas de violines
afinados con las flacas gotas de la lluvia!

Este latir entra en la palma de mi mano cerrada,
en mi pulso de sombra, en mi oquedad de utopías irascibles.

Sin Góngora, sin Quevedo, sin Martí,
sin una prosa maldita, ni una rima sagrada, ni un soneto preciso.

Esta vida cabe en el hueco de una pared sangrante
en la herida repulsiva de un misterioso grito.

¿Cuanta pena mas te hace falta?, ¿Cuánta tristeza?

No hay maderas para armar el fuego
Ni tampoco brasas para dispersar cenizas

Desde éste incómodo borde donde agoto el equilibrio,
Donde no existen verdades ni preguntas sin censuras.
Donde nada comienza y donde nada termina.

No queda ya una carta entre las manos
ni siquiera la posdata en lo ancho del camino
Los sobres rotos, las letras enquistadas, el beso interrumpido.

Sobre éste límite abrazo… la finitud de la vida.

Walter Faila
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lunes, 25 de mayo de 2009

Desconcierto

Suena una música lejana sobre los prismas recluidos del horizonte otoñal y pueblerino.
El enigma equidistante, irresoluto, me conduce a preguntarme ¿ cuánta ironía cabe en tu palabra adversa?, allí donde el testimonio cobra el coraje de un verso y se vuelve corrupta la desidia del razonamiento.
He visto amanecer al sol, coqueteando con sus brillos a la cara oscura de la luna, detrás de dos cuartetas cubiertas de rocío.
He descubierto la contemplación plena de los ojos cerrados, y la ceguera absoluta de las necias miradas, justo cuando hablaba con los jueces, una mañana de mayo, antes ser arrojado a las hogueras del silencio.
He palpado la voluntad tergiversada de un poema roto, en la audaz degeneración de la originalidad contemporánea, imbuido en el mito de un sueño esperanzado de grandeza.
Y sin embargo, aun no puedo descubrir cuanta ironía cabe en tu palabra adversa. No he podido aprender a caminar ese territorio de milagros, para des gangrenar los mensajes oscuros de las sucias estrellas.
Y de pronto me veo con tribulaciones iracundas, in retóricas, banales, hastiado del hastío y encadenado a la desdicha. Ignorante de la desnudez del alba y de sus senos de sombras, mientras un frío sudor de angustias moja los pies de la ausencia, recordando las horas en que solo esperaba el momento para amarte.
Hoy la tarde menstrua su gótica adolescencia de resplandores bizantinos, misceláneas de perversas y prostituidas soledades en los cajones encorvados del tiempo, y es la palabra, esa palabra, todas las palabras, las que sucumben como presas insalvables de Artemisa, en un campo de algodones donde sangran a tus pies, escasos de ilusiones, mis pálidos poemas.

Walter Faila

Regístrese en "Foros Poéticos Aires de Libertad"

miércoles, 20 de mayo de 2009

Carrusel

Hubiera mirado el horizonte por sus ojos aquella tarde, cuando los lapachos
lloraban sus lágrimas violetas, en un carrusel arremolinado de verbos silvestres y quejidos etéreos.
Hubiese sembrado en el jardín de su obligo, el desparpajo de un pétalo rebelde, soñando con otoños de hogueras y de tálamos. 
Era la primara vez que la paz y la batalla se liaban en los besos. 
Era quizá la última ocasión de observar, cuando algo parecido al universo, confundía en dioses vegetales su sexo de abeja ,crisálida y ameba.
Entonces yo, lo hubiese logrado.
Hubiese podido observar la piel senil de la aurora, masticando cardos y margaritas, entre los tules tenues de la vida.
Tal vez lograba que nazca, desde su pezón herido, el maná para aquél pájaro que se murió en la nieve, reclamando su morada a los árboles blancos.
Pero ya ves, en éste carrusel sigo girando, sin que nadie me diga que el tiempo es viejo y que la mañana vomita putrefacta sus relojes de soles y de nubes. 
Nunca me avisaron que la noche no era virgen, que engendrando fantasmas paría sus saudades en el hueco oscuro de mi cráneo, taladrando gestas de infantes, en los campos ambiguos de la heredad condicional de mis auroras.
Perdóname, amor mío, de haberlo sabido no hubiese bebido la sangre del odio, ni hubiere roto mi palabra en un verso.
Perdóname, vida, de haberlo imaginado, no habría arrancado los lirios de tu pecho.-


Walter Faila

domingo, 5 de abril de 2009

Remembranzas de domingo (Poema 4)




Una junta de adoquines se dilata en la calleja,
bajo el sol implacable de Santiago.
Declinan dos gestos a la vera de tus cejas
buscando explicaciones
en el silencio irascible de mi cráneo.

No hay máculas que borren tus sudarios
Ni brasas que consuman mi noveno cigarrillo.
Los laureles han quedado ya amarillos
y los chopos se durmieron desvelados de rocío.

Estoy diciendo que no vuelven los cauces de los ríos
a besar los pies de su madre en las montañas.
Que el viento no regresa después que ya se ha ido
ni los remos empujan dos veces igual agua.

Que no hay acero que soporten a las fraguas
ni flores que perduren con aliento de retoño.
Que remendando inventarios en las hojas del otoño
he quedado hurgando los vestidos de la infancia.

Estoy diciendo que hoy te extraño mas que nunca
que es domingo de orfandad y de nostalgia.
Que ordeno mostradores en el sesgo de las horas
y no hay espacio que no tenga tu mirada.

Que se muy bien que ya te has ido
Que la vida devoraste en la cena de los tiempos.
Que no regresan los pétalos perdidos
ni vuelven los rosales a crecer en el invierno

Estoy diciendo que soy un perro herido
ladrándole a las manchas soez de tus luceros.-

Walter Faila

viernes, 3 de abril de 2009

Remembranzas contrapuestas (Poema 3 de la serie)

No aprendieron mis ojos a olvidar tu mirada,
Ni mis manos supieron derrumbar tus recuerdos.
Palmo a palmo se cayeron los sueños
y en el cristal del mundo se rompieron mis alas.-

Fueron los desdenes la materia y la sustancia
que labraron las rutinas de todos los empeños.
Y a la flácida greda de tu alma puso velos
la polvareda de la vida con telones a dos aguas.

Fueron mis desvelos como platos de balanzas
inclinando la osadía a las huellas de tu cuerpo,
y asistieron con cordura a la hora de tu entierro
sin cargar entre mis manos un racimo de palabras

Nunca pudo ni podrá ésta célula de hierro
detener tus nenúfares en medio de la nada,
vistiendo tu memoria en piélagos azules
desnudando tu nombre en bajeles de esperanzas.

Estás escrita con mi sangre sobre el tiempo
estás adjunta a los guiones de ésta fábula,
no podrán tus madreselvas navegar en el leteo
ni mi boca lisonjera esquivar tanta nostalgia


Walter Faila

domingo, 29 de marzo de 2009

Remembranzas

Es mucho más, amada mía

Es entrar en el cuarto y percibir la palabra
de tu voz que no habla, de tu voz que no dice

Es mirar al espejo y observar tus cabellos,
anudando en tus trenzas los pedazos del tiempo.

Es entrar en un libro y leer en tus ojos
la pestaña del beso parpadeando en la ausencia.

Y es perder el origen en las manchas de hollines
que rellenan de humo el mural de tu vida..

Y es buscar sin distancias en tus senos de agua
Y es bucear en el vientre de tu húmedo olvido.

Es crear en las sombras tu luz y cadencia
Y es morir en tu nombre, y es vivir en tu grito.

Es mucho más, amada mía

Mas que tu imagen tallada
en retazos de ébano y peñascos de auroras

Mas que el mausoleo de lívidas estrellas
en que guardas celosa tu rastro y tu memoria.

Es mas que esta escoria de un manojo de letras
en que oculto la sombra de tu tímida gloria,
cuando al hablarte trazo éstos versos de angustias
y mi ebria tristeza cojea sin rumbo
ante los ojos llorosos de la pálida luna.-

Walter Faila

Remembranzas contritas

Es un niño viejo que camina en la infancia
Descolando barriletes en el tiempo
Cazando mariposas en su barba.

Es un cuerpo etéreo en la tormenta
Con olor a heno, a barro y bosta de relojes.
Con perfume a fresas verdes
a pólvora, a cobre y a cuchillo
A besos de amantes, a burdel y prostitutas.

Es la fragua ciñéndose a mi pecho,
por tu boca celeste y tu mirada negra
Por tu ebria aventura, por tu noche sucia.

Es la pierna aserrada de la nube
Un dios vegetal con su sexo de abeja.

Es algo mas que el orfanato de mi alma.

Es buscar la mañana y encontrarla dormida
Es hurgar en la tarde con los ojos cerrados
Es mancharse los dedos con las sombras del sol.

Es hablarte y decirte, aunque se que no escuchas,
que en mis letras se rompen tus vocales sin verbos
que conjugo tus años en paredes mugrientas
que tu mármol me ofrenda epitafios de luna.

Es algo mas, amada mía.

Es exceso y quebranto, es cincel y martillo.

Es mirarte sin ojos y es beberte sin prisa
Es tallar la memoria con las manos vacías

Es quedarse analizando cada huella
cuando el camino está lleno de malezas
y el paso se hizo rastro al otro lado de la vida.

Walter Faila

sábado, 28 de marzo de 2009

Ojos Negros

No pude besar sus ojos negros
Esos ojos que no conseguían contener el llanto.

No supe implorar el beso
en el sesgo otoñal donde imperaba
cortejando el misterio y convocando al colapso.

Entonces me perdí dibujando coronas en mis sienes
Roto de tiempo en la cordura,
sin rencores, sin gritos, sin negaciones ni egoísmos

No insistí en entenderla ni juzgarla;
si al fin y al cabo la vida sigue impura
y ya no importa si blasfeman los pájaros
cuando la procesión se vuelca por el aire
oliendo a biblia con sus alas de azufre.-

Que importa si no puede besar sus iris
y su llanto se hizo flaco en la pobreza
y millonarios de penas sus arpegios
me cuestionaron los besos no alcanzados.

Si después de todo nunca supe el momento
que mancharon de barro los pétalos de las rosas,
ni cuándo se cayó de sus piernas la vergüenza.

No aspiré a persuadirla ni vejarla
Porque jamás me enteré cuando fue adjetivo
Ni advertí las palabras cuando huyeron
temiendo y temblando por la ira de un poema.

¡Qué importa si no pude beber sus lágrimas!

Ya vendrán, tal vez, otros ojos negros
y serán como el bosque en medio de la noche
y el verbo se desgajará en su tala
y mi boca se posará en sus iris,
y una y otra vez
me dolerán los labios al besarlos.

Walter Faila

lunes, 23 de marzo de 2009

Dédalos Nocturnos

Me dijeron que te fuiste caminando por el tiempo.
Que relojes herbívoros tragaron tu paso de amapola.
Que por morder el sol te quedaste sin aliento
con el rostro arañado de pálidas estrellas.

Me dijeron que arrullando los labios de los verbos
te vieron besar la piel de la nostalgia,
y rompieron los mágicos potrillos del recuerdo
en una estampida de sangre el redil de la memoria.

Entre aspas de mármol y siluetas de quebracho
me dijeron que te vieron pasar por los refugios,
amarrada a los líquidos verdosos de la lluvia
con dos coplas suicidas de amor y de intemperie.

Que sentada en el idioma irascible de los versos
sin respaldos de esperanzas en tu marcha irreversible,
te observaron con signos enquistados en ausencias
en los puentes anversos a la edad contemporánea.

Desdoblando campanas en dédalos nocturnos
con tu néctar decantado de derrota y de combate.

Recostada en tálamos de otoños ambarinos,
me dijeron que te vieron
en el hospicio celestial de los poetas,
zurciendo las guerrillas de tu alma
con las hebras del enigma adornando tu cabeza.

Walter Faila

lunes, 2 de marzo de 2009

Como las notas de un tango

Sutil de entre las grietas emanas cual palabra,
tanteando vocablos en las sombras de la idea.
Falsificas embustera y demagoga una alegría.
Das frutos en la piel y erosionas el suspiro.

A veces te descubre sediciosa mi retina.
Te embriaga insaciable bebiendo adversidades.
Te muda por las bocas vehementes del instinto
y te acopia en silos de espíritus nocturnos.

Yo sigo en ti como las notas de un tango
que tristemente se esparcen por las nubes
buscando el adjetivo que me lleve hacia tu boca
inquiriendo tu silueta en las siluetas de la urbe.

Porque tu hambre de Artemisa me obliga
a tenderme como alfombra en el Olimpo
Porque me duelen las pisadas de tus dioses
y mi alarido es mas fuerte que el gemido.

Sigo como un salvaje que busca el alimento
en las carnes de un ciervo que escupe metáforas,
y salgo a la caza de las serpientes que reptan
dejando huellas de oscilación entre mis verbos.

Sigo porque el nirvana del idioma me libera
cuando la cadena del instinto es un grillete
en la psicosis mística de mi cerebro fósil.

Porque fue de misterio la niñez umbría
y mi voz se elevó sobre las copas de los árboles
para acariciar tu corazón sin rostro
para besar la llaga de un linyera en el crepúsculo.

Yo sigo en tu palabra porque nací del silencio,
y la mudez de la madrugada atormentó mi grito.
Sigo en ti como las notas de un tango
pegado a tu baile de seducción y de capricho.

Walter Faila

martes, 24 de febrero de 2009

Paisaje Inevitable




Ha cesado ya, en los montes la tormenta.
El devaneo de la lluvia, es ahora verde hierba,
calicanto de fontanas donde gimen acuarelas,
estandarte de gorriones que susurran silenciosos
con vuelos raudos y ligeros sus lívidas ideas.-
Los esbeltos pinares suspiran y se quejan
de las heridas provocadas por el viento,
y en la copa majestuosa del lamento
se me liga la tristeza, con que nace un nuevo verso.

Inevitable es la postura de mi novel pensamiento,
inevitable el mencionarte en mi clima de recuerdos,
Si veo en las hojas del lapacho, tu blanco y suave cuerpo,
y en una santa rita te cuelgas, como un adorno del cielo.
Como hacer para enterrar tus contornos silentes,
en la ventura en la que moras, agridulce, en mi pecho,
si parece que lloraras con sonrisas
si parece que rieras mientras lloras
si se niega en la consciencia el olvido del deseo.

Inevitable, amor, inevitable, indolente como el beso
que esperaba repartido, en guijarros de tenues aguaceros.
inevitable como la finitud de mis metales templados
en la fragua artesana en que el orfebre,
hace su joya derritiendo la enjundia de mi acero.

Ha cesado la tormenta en mis montes y mis campos,
los niños festejan con alegres saltos
que el sol al fin no quema sus piececitos descalzos.
Un pordiosero quita una lechuga de su saco,
y me ofrece generoso, cuando me ve mirando,
desde la cima de un muro destruido,
que no es mas que un corazón de escombros olvidados.

Inevitable es el paisaje, que la mañana ha entregado
a mis ojos de hombre, a mi inquietud de bardo.
Inevitable es sentir que te he perdido,
que aun arrastro, ruidoso, mi dolor encadenado,
entre las curvas de un tiempo, en que tu eras mi reina
y yo, tu fiel y servil esclavo.

Inevitable, es ver tanta sonrisa en mi llanto
cuando te observo elevándote desde el ánfora,
con la música triste,
de éstas letras de amor con que te canto.-

Walter Faila

martes, 13 de enero de 2009

Círculos Infinitos





He llegado a éste círculo infinito
donde saltan los dolores sobre el muro,
y envejecen las raíces del crepúsculo.

Donde se levantan Mezquitas de arenas en el río.
mientras la luz de París baila un tango
en la noche bohemia de la bella Buenos Aires.

He llegado a los estuarios de éste vértigo
donde colapsan los sentidos contrapuestos
y se baten a duelo los gestores de la gloria

Me miras y te observo en la fábula de un grito
con el disfraz solemne de todas las verdades.

Necesito descansar de éstos flagelos
que me inhiben la voluntad de ser humano.

Necesito de mis manos artesanas
tallando eclipses en tus pezones de rocío.
Preciso de mis pies caminando por tus huellas
en busca del sendero que me lleve a tu cintura.

Porque todo ha sido débil y voluble
La libertad reclamando libertades
en la esquina donde doblan las campanas.
Donde una puta idea se apodera del criterio
y la historia se sigue alimentando
con la carne y los huesos de los niños.

Necesito olvidarme del instante
subir al trono donde quiebras tu cabeza
para beber de tu frente la ternura de la noche.

Es indispensable que maduren las voces
en los árboles donde crecen tus silencios.

Ya no puedo sostenerme
en la violencia inapelable del cinismo
ya no quiero vivir
con mi cráneo sumergido en tanto infierno.-

Walter Faila