viernes, 3 de abril de 2009

Remembranzas contrapuestas (Poema 3 de la serie)

No aprendieron mis ojos a olvidar tu mirada,
Ni mis manos supieron derrumbar tus recuerdos.
Palmo a palmo se cayeron los sueños
y en el cristal del mundo se rompieron mis alas.-

Fueron los desdenes la materia y la sustancia
que labraron las rutinas de todos los empeños.
Y a la flácida greda de tu alma puso velos
la polvareda de la vida con telones a dos aguas.

Fueron mis desvelos como platos de balanzas
inclinando la osadía a las huellas de tu cuerpo,
y asistieron con cordura a la hora de tu entierro
sin cargar entre mis manos un racimo de palabras

Nunca pudo ni podrá ésta célula de hierro
detener tus nenúfares en medio de la nada,
vistiendo tu memoria en piélagos azules
desnudando tu nombre en bajeles de esperanzas.

Estás escrita con mi sangre sobre el tiempo
estás adjunta a los guiones de ésta fábula,
no podrán tus madreselvas navegar en el leteo
ni mi boca lisonjera esquivar tanta nostalgia


Walter Faila

1 comentario:

Raquel Nieto dijo...

Sos muy bueno Walter, aplausos poeta! La imagen de los desvelos como platos de balanza inclinando la osadía a las huellas de su cuerpo, eso es la perfección.
Me quedo con eso. Me seguís sorprendiendo!