
El día después es un pájaro sin alas
Un monte desnudo con la piel fría
Una mariposa calcinada en el cerebro
Un perro mudo tragando saliva
Es la impotencia sometida a prueba
Es prueba de sumisión ante lo incierto
Es saber que nada somos en la vida
mas allá de lo que la vida quiera.
El día después arde en los huesos
es una pira interminable en la cabeza.
Un padre arrepentido ante sus hijos
un hijo arrodillado ante la sangre.
El día después es un complejo laberinto
con huellas de escombros rojos
en las arterias geométricas del mundo.
Es un signo interrogante y absoluto
donde la lágrima es una mueca rebelde
que corre como hilos de una herida
por los poros desgarrados del instinto
por los huecos subastados de las almas.-
Walter Faila
3 comentarios:
Gracias por compartirlo
BESOS
JEM WONG
Un poema muy fuerte!
Excelente!
Besos querido Walter, con cariño
Maria Lua
Bello e intenso poema con la calidad y el talento de siempre. Un abrazo.
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