lunes, 14 de febrero de 2011

Detrás de la palabra




No hay una boca, ya ves,
No hay unos labios
Ni una frente morena
Ni una risa sincera.
Ni una voz que le llame
Ni un ritual que le siga
No hay recuerdo, ya ves
No hay más memoria
Solo un hueco de olvido
Solo un bosque sin fruto
Solo un trino sin ave.
¿Y quien viene por ti?
Que no te quedaste
¿Y quien viaja por mi
si aun no he partido?
¡Ah, príncipe Hamlet!
Como tu, he cambiado la escena
mancillando mi honor y mi sangre
¡Cuanta burla del destino!
¡Cuanta ironía en las cadenas
que atan el tiempo al alma!
¡Ah, León!
¿Acaso encontraste el alma?
Tu me dijiste que estaba,
que en otro lado, pero estaba
Y yo te creí,
porque seguí tu palabra
¡Ah, Jorge Luis!
Cuando mueren los peones
¿Que siente el Rey?
¿Que dicen los espejos
cuando esquivamos su imagen
por no leer como Rabinos
el revés de nuestros rostros?
¡Que lejana es la distancia
cuando estamos lejos de todo!
¡Ah, Príncipe Hamlet!
¿Qué se siente al ser venganza?
¿Qué se siente, León, al ser un paria?
¡Ah, maestro!
¿Como se mira tan lejos
cuando los ojos no distinguen nada?
No hay un voz, ya ves,
que me diga nada
Me he perdido en las letras
por encontrarla al alba
¿Donde estarás, niña vida?
¿Donde estará mi alma?

Walter Faila